CIUDAD DE MÉXICO (AP) — La Secretaría de la Defensa de México anunció el envío de 1.170 efectivos del Ejército, entre ellos 270 de la brigada de fusileros paracaidistas, para reforzar tres violentas localidades del país, apenas después de que el titular de Seguridad mexicano, Omar García Harfuch, se entrevistara esta semana con los jefes de la DEA y el FBI.
Los nuevos efectivos se desplegarán en Tijuana (vecina de San Diego, California); Ciudad Juárez (fronteriza con El Paso, Texas) y en León, en el estado central de Guanajuato, para apoyar la actividad del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional e “inhibir actividades ilícitas de grupos delictivos” en esos municipios —que están entre los más violentos de todo el país—, informó la secretaría en un comunicado.
Los refuerzos llegan en medio de una intensa agenda diplomática en materia de seguridad, y coinciden con el inicio de la ronda de conversaciones entre México y Estados Unidos para revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
García Harfuch informó del encuentro que mantuvo en Washington con el director del FBI, Kash Patel, y celebró que gracias a la cooperación bilateral, las autoridades mexicanas han detenido recientemente a “varios objetivos incluidos en la lista de los más buscados del FBI”.
El mayor golpe, sin embargo, fue la operación de finales de febrero para descabezar al Cártel Jalisco Nueva Generación, en la cual murió su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”.
Antes de reunirse con Patel, García Harfuch sostuvo un encuentro con Terrance Cole, director de la DEA, con la que las relaciones se tensaron desde que México limitó la actividad de los agentes estadounidenses en su territorio en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).


