NEW ALBANY, Maryland.- Rondale Moore, el receptor de la NFL que sufrió lesiones de rodilla en el campamento de entrenamiento que le pusieron fin a la temporada en cada uno de los últimos dos años fue hallado sin vida el sábado, informaron las autoridades. Tenía 25 años.
La policía indicó que Moore murió por una herida de bala presuntamente autoinfligida. El jefe de policía Todd Bailey explicó que Moore fue encontrado muerto en el garaje de una propiedad en New Albany su ciudad natal.
La muerte sigue bajo investigación.
El forense del condado de Floyd, Matthew Tomlin, también confirmó la muerte de Moore. Señaló que se realizaría una autopsia este domingo.
Moore tuvo una destacada carrera universitaria en Purdue y un prometedor inicio con los Cardinals de Arizona.
Tras ser traspasado a los Falcons de Atlanta en 2024, Moore se dislocó la rodilla derecha durante el campamento de entrenamiento y nunca jugó para ellos. Firmó con los Vikings en 2025, pero se rompió la rodilla izquierda al devolver un despeje en su primer partido de exhibición , por lo que pasó otra temporada completa en la lista de lesionados.
Moore quedó tan angustiado al darse cuenta de inmediato de la gravedad de esa lesión que golpeó con la mano un carrito con tanta fuerza que el sonido se escuchó en todo el estadio.
Los Vikings informaron que habían hablado con la familia de Moore para ofrecer condolencias y apoyo.
“Estoy devastado por la noticia de la muerte de Rondale. Aunque Rondale fue miembro de los Vikings por poco tiempo, fue alguien a quien llegamos a conocer bien y por quien sentimos un profundo aprecio”, manifestó el entrenador Kevin O’Connell en un comunicado distribuido por el equipo. “Era un joven humilde, de voz suave y respetuoso, orgulloso de sus raíces en Indiana.
“Como jugador, fue disciplinado, dedicado y resiliente pese a enfrentar la adversidad en múltiples ocasiones, ya que las lesiones lo apartaron a lo largo de su carrera. A todos nos rompe el corazón el hecho de que no seguirá viviendo su sueño en la NFL y de que no tendremos la oportunidad de verlo florecer”.
En un comunicado, los Cardinals indicaron que estaban “devastados y con el corazón roto”.


