INDIANÁPOLIS.- Caleb Downs y Kenyon Sadiq se lo tomaron el jueves con calma en el combine de la NFL.
En lugar de jactarse de estar en la cima de sus respectivas clasificaciones por posición —safety y ala cerrada— para el draft de la NFL previsto para abril, los dos jugadores All-Americans hablaron sencillamente sobre lo que pueden aportar el próximo otoño.
A estas alturas, está claro dónde se ubican Downs y Sadiq. La única pregunta real es cuánto tiempo esperarán la noche del draft para ser elegidos, en gran medida por la tendencia de la liga a infravalorar ambas posiciones.
“No sé cómo lo ven otros equipos. Francamente, no nos importa cómo lo vean otros equipos”, afirmó Eric DeCosta, gerente general de los Ravens de Baltimore y quien ha usado dos selecciones recientes de primera ronda en safeties —Kyle Hamilton con el número 14 en 2022 y Malaki Starks con el número 27 el año pasado. “No entramos al draft de 2022 pensando que Kyle Hamilton iba a ser el mejor jugador disponible cuando nos tocara elegir, y resultó que era el mejor jugador disponible, y gracias a Dios que lo era”.
Hamilton respondió al establecerse rápidamente como uno de los creadores más talentosos de jugadas en la liga, un grupo al que muchos cazatalentos esperan que Downs se sume pronto después de pasar los últimos tres años destacando con Alabama y Ohio State.
En tres años efectuó 250 tacleadas, interceptó seis pases, forzó tres balones sueltos y recuperó uno, haciendo que cualquiera que se atreviera a desafiarlo en el centro del campo pagara un precio muy alto.
¿Qué tan bueno es?
“Uno de mis jugadores favoritos de todos los tiempos”, aseguró Nick Saban, exentrenador de Alabama, en el programa College GameDay de ESPN. “Absolutamente, uno de mis favoritos. Como novato, la madurez que mostró, la preparación, la manera en que rendía, hacía que me encantara el tipo. Es una gran persona”.
Fue igual de impresionante en Ohio State, donde sus compañeros elogiaron el impacto inmediato que tuvo en el equipo campeón nacional de 2024 y el aporte continuo que hizo en 2025, cuando Ohio State regresó a los playoffs como subcampeón del Big Ten de 2025.
Algunos compañeros, que también fueron invitados a Indianápolis esta semana, creen que bien podría ser el mejor jugador defensivo del draft.
Aun así, a Downs le preocupa más lo que haga como profesional que el lugar en el que sea seleccionado.
“Creo que mi mente realmente me pone por encima de mucha gente en cuanto a cómo proceso el juego y juego con instinto. Siento que eso es lo que me hace especial”, comentó antes de explicar qué rasgos aporta. “Están obteniendo a un jugador con mucho talento, un jugador inteligente que puede tener impacto en el campo y en las instalaciones para generar un cambio de cultura”.
Sadiq también podría ayudar a que algún equipo de la NFL cambie de rumbo.
Con una estatura de 1,90 metros y 111 kilos, el exastro de Oregon espera deslumbrar a los cazatalentos este viernes por la noche, cuando corra las 40 yardas, algo poco común para una posible selección de primera ronda. Su combinación de tamaño, velocidad y condiciones atléticas podría crear el tipo de problemas de emparejamiento que los equipos profesionales anhelan, y él insiste en que quiere mejorar tanto en el corrido de rutas como en el bloqueo para la carrera.
Es todo lo que un ejecutivo de la NFL quiere oír, y podría llevar a que Sadiq se convierta en el segundo jugador nacido en Idaho en ser el primer ala cerrada seleccionado. Colston Loveland fue elegido décimo en general por Chicago en 2025.


