El ascenso impresionante de los sistemas de IA generativa, como ChatGPT, ha deslumbrado a los usuarios con su capacidad para imitar las respuestas humanas, al tiempo que ha suscitado temores por los riesgos que plantean
Los temores de que sistemas de inteligencia artificial se vuelvan más inteligentes que el ser humano y escapen a todo control se han intensificado con la aparición de una nueva generación de chatbots altamente capacitados como ChatGPT.
Cualquiera que haya probado ChatGPT, el chatbot Bing de Microsoft, o el Bard de Google habrá notado rápidamente que tienen una tendencia a inventar información y presentarla con toda confianza como un hecho.