Esta semana recibimos noticias de Morelos, donde un socavón causó la trágica muerte de padre e hijo, y que si bien en el penal de Reynosa detectaron un tunel de 300 metros o un pequeño socavón en Ciudad Madero, no se compara con el socavón de 5 metros de diámetro, si encuentro lamentables coincidencias entre todos ellos y nuestras elecciones 2018, por ejemplo negligencia.
No me explico cómo es posible que en una de las autopistas más transitadas de nuestro país no se cuente con un sistema de emergencias acorde a riesgos y que como ingeniero que soy les puedo decir que desafortunadamente cuando una obra que costó más de 2 mil millones de pesos presenta fallas mortales a menos de 5 meses de ser inaugurada, definitivamente tiene que descartarse una responsabilidad criminal.
Estoy seguro que pronto tendremos noticias relacionadas a intervención de nuestros representantes que tan “desinteresadamente” emitirán juicios y opiniones, pero que no han sido capaces (o no han querido) de elegir un fiscal anti-corrupción, y que hoy nos hace más falta que nunca.
Lamento profundamente la muerte de las 2 personas que fallecieron en este evento, pero no puedo permitir que una visión en tunel me impida ver que estamos en el segundo lugar de muertos por guerra, de acuerdo al Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS-por sus siglas en Ingles), con 23,000 muertos en 2016.
Espero que los ciudadanos participemos para que el proceso electoral del 2018 no sea un socavón social, para que desde hoy hagamos el trabajo que nos corresponde, y logremos elegir el gobierno que nuestro País merece.


