Enrique Rivas Cuéllar viajó a Ciudad Victoria para asistir al cierre de campaña del candidato presidencial de la coalición PAN-PRD-MC, Ricardo Anaya quien el mismo martes estuvo en Mante y Victoria.
Anaya confía en que el panismo de Tamaulipas le aporte por lo menos los 720 mil votos que Francisco García Cabeza de Vaca obtuvo en el 2016, que son mucho más de los 600 mil que logró Josefina Vázquez Mota en el 2012, cuando el PAN ganó en Tamaulipas, pero se fue al tercer lugar nacional.
Rivas, como el resto de los candidatos, en este proceso electoral, no le apostó a los actos multitudinarios, que sirven para la foto, pero no garantizan nada.
Ahí están los casos de Carlos Montiel que en el 2016 cerró con entre 25 mil a 35 mil simpatizantes y perdió.
O el caso de Tomás Yarrington que en la elección interna de 1997 juntó a más de 50 mil simpatizantes – con la ayuda del cantante grupero Bobby Pulido, que estaba de moda—y ganó la elección, pero con 15 mil votos.
Mientras tanto, Ramón Garza Barrios visitó la colonia 20 de Noviembre en compañía de su esposa y sus dos hijos y luego se fue a darle una vuelta a la señora Olga Medina, quien perdió su casa a principios de este año y el candidato le regaló materiales de construcción para que la rehaga, con el apoyo de vecinos que voluntariamente le ayudan a levantar la vivienda.
En medio de todo esto, Gustavo Pantoja pidió a los ciudadanos darle un voto de confianza a los candidatos del Partido Verde. Patricio King, a la senaduría; Maribel Garza a la presidencia municipal; y él mismo, a la diputación federal.
Dijo que los candidatos del Verde son gente de palabra, con experiencia administrativa y en el sector privado, que quieren hacer las cosas diferentes para que la gente vuelva a tener confianza en la política.
Expuso que hay más de 70 mil ciudadanos que aún no deciden su voto y son los que pueden inclinar la balanza a favor del Verde.
A los independientes la campaña les pasó de noche. Si alguna campaña hicieron, ellos lo saben. Le apostaron a las redes sociales.


